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Archivo para marzo, 2011

La castroenteritis marxana de ciertos “intelectuales”

 

Por Aquiles Julián

 
“Tenemos un país para experimentar; nos equivocamos pero seguiremos experimentando, hasta que aprendamos”

Ernesto Guevara, alias Ché

durante su visita a Argelia, 1965

 

Bastó que el cantante progre español Joaquín Sabina se diera tardía cuenta del tollo cubano y declarara que aquello era un “fracaso histórico” para que emergiera una histeria de denostaciones, insultos y desconsideraciones al viejo “compañero de ruta” que terminaba por desertar de su puesto en La Matraca Canalla.

 

Ahora se le saca en cara su vicio por la marihuana ¿No lo tenía cuando se reunía con el tiranosaurio Fidel? ¿No se fumaba sus “porros” en Cuba? Supongo que sus declaraciones dieron origen a una rompederas de CD´s, borraderas de canciones en los MP3, MP4 y otras exclusiones. Sabina acaba de ser excomulgado de la santa mancomunidad de los incondicionales de la dictadura militar cubana, miembros de ese aparato de calumniar, desinformar, mentir y acosar que la Seguridad cubana maneja a discresión, al cual llamó La Matraca Canalla. Pobre Sabina, no imaginaba que por  recobrar un poco de cordura tuviera que pagar ese precio.

 

Interesante es ver cómo, saltándose toda evidencia, sin ningún recato, los tiranófilos del patio, afectados de castroenteritis marxana crónica se desatan en una repetición de mentiras que las mismas autoridades cubanas han terminado por desmentir ante el descalabro de aquel experimento social. Y otros, cándidamente se hacen eco del cúmulo de falsos “logros” que el castrismo declara, sin que ninguna institución externa pueda verificarlos. Así, no dudan en decirnos que “Cuba nos lleva 100 años

 

¿Qué pruebas aportan de sus asertos? ¡Oh, las declaraciones del castrismo! ¿Se preocupan estos de contrastar su fuente con la experiencia personal, otras fuentes o puntos de vista? ¡Qué va! Descalificado todo lo que no sea afín a la infame tiranía que asola Cuba, para lo que se cuenta con una colección de sambenitos labrados por la Seguridad cubana durante décadas: “gusanos”, “agentes de la CIA”, “lacayos del imperialismo”, “reaccionarios”, etc., sólo queda lo que Fidel diga y, si es por decir, la logorrea del senil dictador cubano es imparable. Diserta sobre todo lo divino y lo humano, con suficiencia docta, por algo estudio Derecho.

 

Es variopinta la gama de defensores de la tiranía militar cubana. Los hay ingenuos y cándidos, los hay oportunistas, los hay cobardes, los hay cómplices y los hay cínicos. Algunos están haciendo pininos de rebeldía “antisistema” cuando ya no hay riesgo en ello, dándoselas de valientes. Otros persiguen el aplauso fácil de la claque castrófila, la amplificación del aparato “cultural” de la Matraca, bien aceitado y en perfecto funcionamiento,  ya que aplican la política de penetrar los “aparatos ideológicos del Estado” (incluso los aparatos políticos y militares del Estado: ¿no fue Chávez fruto de la penetración del PCV en las filas de las FAN venezolanas?). Algunos no dejan de tirarle a viajecitos todo pago, premios Casa de las Américas y ediciones. Hay quienes aplican a subvenciones para subsidiar la “revolución” personal en alguna ONG. Cada quien tiene su agenda privada. Todos se prestan para la misma infamia.

 

Como es la primera gira, en todos sus años de cantor “contestatario”, de Sabina en los Estados Unidos, de inmediato se atribuyó a puro mercantilismo su gesto. Y de paso se especuló que era para garantizarse audiencia en un posible concierto en Miami. Ya saben, un ejercicio de ese mecanismo de defensa que se cataloga de proyección en su mejor expresión. Eso no más.

 

LA CUBA QUE LOS CASTRÓFILOS EMPEDERNIDOS DESCONOCEN

 

La disparatología, fruto de la inhabilidad para pensar e indagar datos, o analfacastrismo, se expresa en un hecho: se habla de una Cuba surgida ex nihilo, no como una sociedad de desarrollo sobresaliente en 1958, sino como si aquella hubiese sido una especie de Haití lastimoso, sumida en el atraso, a quien Castro y su banda redimieron.

 

En su ensayo “La ficción Fidel” la narradora cubana Zoé Valdez (a la que, por cierto, la Inteligencia cubana que opera localmente, manejada desde la embajada de la tiranía,  envió matones armados a sabotearle un conversatorio en nuestro país), muestra cómo el dúo de tiranosaurios al encaramarse en el poder destruyeron una economía pujante y bastante más desarrollada por entonces que la de la inmensa mayoría de países latinoamericanos, con la sola excepción de Argentina y México.

 

Los hechos, sin embargo, anonadan. En 1958 Cuba era segunda en América Latina en receptores de televisión por habitantes. En 1958, también, empezó a transmitir en colores, por el canal 12. Fue el primer país iberoamericano en tener televisión en blanco y negro y televisión en colores.

 

En 1958, Cuba era el tercer país de América en vehículos, con 270,000 automóviles. 5,500 guaguas (autobuses), 53,500 camiones y rastras. Tenía el primer lugar en América Latina en vías férreas.

 

Los cubanos en 1958 tenían un refrigerador por cada 18 habitantes; un teléfono residencial por cada 28 habitantes. Era el tercer consumidor de carne en América.

 

En consumo calórico Cuba era cuarta en América: Argentina, 3,300; EE.UU., 3,100; Canadá, 3050; Cuba, 2,800, por encima de México, Brasil y demás países. Hoy, 52 años después, el consumo calórico del cubano es de 1,500 promedio, 800 calorías menos.

 

Con  un dentista por cada 2,900 habitantes y un médico por cada 980 habitantes, Cuba en 1958 contaba con, en proporción, con más médicos y dentistas por habitantes que los Estados Unidos. Y no hablemos del resto de América, era segunda, después de Argentina.

 

En 1958 , Cuba tenía unas 3,600 industrias, de diversos tamaños. El salario del obrero cubano era el séptimo del mundo, de acuerdo a la OIT. Contaba con reservas en oro, dólares y valores convertibles ascendentes a US$385,6 millones. El peso cubano equivalía al dólar estadounidense.

 

El nivel de analfabetismo en Cuba en 1958 era de un 24%, similar al de Chile, y sólo por debajo de Argentina, un 8%, y Costa Rica, un 21%, según aparece en el Anuario Internacional de Educación, de la UNESCO. Es decir, tercer lugar en alfabetización en América Latina, compartido con Chile.

 

De 1923 a 1958 Cuba tuvo un crecimiento positivo del PBI. Hoy sólo supera a Haití. Ocupaba el cuarto lugar en 1958 en remuneración de obreros y empleados en relación al ingreso nacional, sólo superado por Gran Bretaña, con el 74%, Estados Unidos, con el 71.1% y Canadá, con el 68.5%. Cuba tenía el 66%. Le seguía Suiza con el 64.4%

 

El analfacastrismo, hablar sin investigar previamente, repetir la cháchara fidelista sin contrastarla con la realidad, se estrella contra estas cifras. Ese fue el país que encontró Fidel y lo que hecho polvo, rebajando al pueblo cubano a una condición de miseria espantosa e inaguantable.

 

 

EL CUADRO CLÍNICO DE LA PATOLOGÍA

 

La castroenteritis marxana tiene complicaciones graves en áreas como la integridad personal, la moral, la capacidad de pensar y discernir, la decencia, la tolerancia, el autorrespeto y el respeto al otro, la solidaridad con el oprimido y el abusado y el amor por la libertad. Por igual, se evidencian graves daños en los derechos humanos y civiles, la libertad de crear y de pensar. En todos estos renglones el daño es gravísimo.

 

La sintomatología es clara: náuseas (que suelen provocar con sus declaraciones e inconductas), diarrea verbal, incontinencia en el empleo de epítetos y descalificaciones sin ningún tipo de dato verificable, sólo repetir ab nauseam los manidos slogans que ventila la Seguridad cubana. Los que caen presa de esta patología padecen frecuentes accesos de vómito, en  que expulsan toda clase de improperios y disparates, asegurando orondos que Cuba está a milímetros de distancia del paraíso terrenal. Ya García Márquez, cuya castroenteritis es, simultáneamente crónica y aguda, llevado de seguro a una escuela Potemkin,  hizo una apología de aquellos estudiantes modelos (sin descubrir que eran esos modelos de una ficción montada para su consumo; un falso positivo para alimentar su inveterada credulidad), hizo elogios desmesurados de aquel montaje. Y los aquejados de la enfermedad que suele secar el cerebro y obnubilar la mente, regurgitan todo tipo de cuento de los que suelen tragarse.

 

Los accesos febriles abundan, sobre todo cuando sienten que les remueven los altares y ven oscilar peligrosamente a sus santos, en particular al barbudo emblema de sus adoraciones. Entonces arremeten que da gusto. Vociferan, insultan, agreden, denostan, tildan, motejan, acusan, señalan y añoran el momento en que, encaramados en un poder con el que deliran, puedan cobrarnos hasta las comas y las comillas a los que solemos decir que el rey anda desnudo.

 

De hecho, la irritabilidad de los afectados revela fuertes cólicos, una incapacidad a la disidencia y la discrepancia, una intolerancia extrema a aquella idolatría enfermiza por el manganzón que acaba con Cuba y más de 11 millones de cubanos.

 

La extrema debilidad argumental, debido a que ni se investiga, ni se pone en dudas, ni se verifica nada, tipificado como analfacastrismo, en que simplemente se repite como papagayo los viejos clichés propagandísticos que el Servicio de Inteligencia cubano hace difundir  para que aquella masa amorfa y bovina los cantaletee a diestra y siniestra, se evidencia en  rehuir cualquier constatación de hechos que abundan si uno los busca. Una foto del desastre en que Fidel convirtió La Habana, una de las ciudades latinoamericanas más bellas y emblemáticas, es contrarrestado con una foto de cualquier villa miseria, favela o rancherío. Claro, en nada saca a colación de que una es la parte principal de La Habana y otra son las periferias marginales de nuestras ciudades. Y si se ataca, entonces se recurre a la excusa por excelencia: el “bloqueo” imperialista.

 

 

EL CUENTO DEL “BLOQUEO” DEL QUINTO SOCIO COMERCIAL

 

¿Importa en algo el hecho cierto, aireado por el mismísimo Silvio Rodríguez, de que Estados Unidos es el quinto socio comercial en importancia de Cuba, a la que vende alimentos, medicina y otros insumos? Es el segundo proveedor de alimentos de la isla, sólo superado por Venezuela. ¿Saben esos los infectados de castroenteritis? No, para ellos su fantasía de “isla acosada por el imperio”, el davicito barbudo contra el Goliat de corn flakes,  es más importante que el hecho cierto de que la isla vive en parte gracias al imperio, por sus remesas y sus intercambios. Y, de hecho, los Castro se benefician más de los Estados Unidos que de estos títeres que repiten los reclamos que les mandan decir.

 

Lo que hablan del “bloqueo” persisten en ignorar que, salvo la crisis de los misiles de 1962, única vez que Cuba estuvo bloqueada navalmente por los Estados Unidos, acción que fue 100% acertada y oportuna, lo único que Cuba ha padecido es un embargo comercial parcial. ¿Pudiese haber mandado tropas a Angola, incluyendo equipos militares, y a Etiopía, como lo hizo, de haber estado “bloqueada”?

 

Castro expropió propiedades norteamericanas a partir de 1959 y no compensó a los expropiados. Se adueñó de lo ajeno. Un país que en 1958 era el mayor productor de azúcar del mundo, seguido por Brasil y México, hoy prácticamente su industria azucarera está todo destartalada, como sucedió con los ingenios estatales dominicanos. Demostración de que sólo la propiedad privada cuida la eficiencia productiva. Muchos de esos ingenios eran norteamericanos. Fidel los quebró.

 

El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas colocó a Cuba en 1999 en penúltimo lugar en pobreza de América Latina, sólo superado por Haití. ¡Y así dicen que nos lleva “100 años de adelanto”, ofrézcome!

 

 

RASGOS ESCLAVISTAS EN LA DICTADURA MILITAR DE LOS CASTRO

 

De lo que no dicen ni ji es de la aplicación de modelos esclavistas por la dictadura militar del tándem siniestro de los Castro.

 

Hechos específicos de esclavismo, en que el Estado cubano vende a los dueños de los complejos hoteleros en dólares el trabajo asalariado de los empleados cubanos y a estos, a su vez, les paga una miseria en pesos, sin que puedan protestar (¿ante quién?), en un acto de esclavismo y explotación del hombre por el Estado en nada mortifican a nuestros castrófilos criollos. Y hay quienes, cuando se les saca en cara cómo muchas jóvenes cubanas por hambre se ven compelidas a prostituirse, declaran que estas son “profesionales universitarias”, llegando a una aberración extrema.

 

De hecho, en 1958 el número de prostitutas registradas en Cuba ascendía a poco más de 10,000 y hoy superan las 100,000 las que comercian sus encantos a los turistas y visitantes, entre ellos muchos de estos castrófilos que visitan la isla para abusar de las necesidades del pueblo cubano (y en donde son fotografiados y filmados para sacarles el expediente, si se viran).

 

Esas relaciones de esclavitud también las emplea la tiranía cubana con los servicios domésticos para los extranjeros radicados en la isla. Así, los cobra a US$200.00 y US$300.00 dólares al mes, pero sólo paga el equivalente de US$15.00 dólares al que realiza el trabajo. Si eso no es explotación de la peor calaña, ¿qué es, entonces?

 

El salario en Cuba asciende al equivalente de $15 euros al mes. Eso sería, en pesos dominicanos, ¡unos RD$795.00 pesos! Eso es apenas un 12.4% del salario mínimo de República Dominicana. Ya quisiera yo ver a estos castrófilos arreglándoselas con esa miseria de ingresos. Ahí se evidencia cuánto nos llevan por delante. Pero esos son datos, no baba. Punto.

 

El gorilismo castrista es un fracaso histórico. Y eso puso histérico a los castrófilos. Se enardecieron con Sabina. Y arremetieron contra él con los peores epítetos y descalificaciones. Emularon las efusiones logoerráticas del vejestorio que pisotea a Cuba. Y que, más temprano que tarde, será un triste capítulo de su historia, como aquí lo es Trujillo. Ambos ególatras. Ambos criminales. Ambos con claques que les aplaudían. Y ambos destinados al odio eterno de sus pueblos, a los que vejaron, oprimieron y asesinaron sin piedad.

 

Véalo en Blogger: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/03/la-castroenteritis-marxana-de-ciertos.html

 

El error de Mario Vargas Llosa

Por Aquiles Julián

 

“Mi temor es de que el libro electrónico conduzca a una cierta banalización de la literatura, como ocurrió con la TV, que es una maravillosa creación tecnológica, que, con el objetivo de llegar al mayor número de personas, banalizó sus contenidos.”

Mario Vargas Llosa

 

 

Suelo coincidir con y aplaudir la manera de pensar y actuar del premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa. Pocas veces hemos visto un intelectual latinoamericano con tal lucidez, altura, valor y coherencia. Sólo inusuales fenómenos como Carlos Rangel, aquel extraordinario ensayista político venezolano, autor de un monumento de lucidez como lo es su ensayo Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario, un Octavio Paz y un Jorge Luis Borges podrían parangonársele sin desdoro. Sobre todo en un subcontinente en donde nos empecinamos en no aprender de nuestros errores, más bien repetirlos en mayor cuantía; apabullamos con consignas y frases hechas para encubrir nuestra falta de razonamiento y de razones; insistimos en las fórmulas fracasadas que nos han empantanado en vez de aprender de países que hace unas décadas estaban peor que nosotros y hoy nos llevan millas de distancia en desarrollo.

 

Así, los puntos de vista y los aportes que periódicamente nos llegan de este infatigable pensador y narrador son una bocanada de racionalidad en ambientes normalmente intoxicados por el fanatismo más obtuso. Y eso se agradece.

 

Sin embargo, en tres oportunidades distintas: una charla a estudiantes en Monterrey, México, otras declaraciones mientras participaba en Porto Alegre, Brasil, en un ciclo de conferencias, y, por último, en Madrid, durante la entrega de los XIII Premios NH de relatos,  Mario Vargas Llosa comete y reitera un error. Y ese error, dado su prestigio puede inducir a equivocación a muchos que le admiran y aprecian. De ahí la pertinencia de este artículo.

 

 

CONFUNDIR EL LIBRO, UN FORMATO, CON SU SOPORTE.

 

¿Qué error en específico cometió nuestro admirado novelista y ensayista? El confundir al libro, que es un formato de organización de la información para su conservación y  transmisión organizada, con el soporte material que hasta ahora este formato había desarrollado: la impresión en papel.

 

Así, la noticia que nos llega es que Mario Vargas Llosa vaticinó que “el libro de papel no llegará a desaparecer por el interés de un público reducido y casi clandestino”. Al dirigirse a estudiantes universitarios de varias universidades en Monterrey, México, abundó: “El libro de papel no va a desaparecer enteramente, como dijo Bill Gates. Siempre habrá un sector minoritario, casi clandestino, que va a mantener el libro de papel”. Y añadió: “De esta forma cada obra literaria será más rigurosa y más profunda y atraerá vocaciones más intensas. Así que habrá una suerte de compensación frente al libro digital”.

 

Bajo sus palabras se asienta un incomprensible malentendido, una creencia inexplicable en alguien de sus luces. Incurre en un  rechazo a lo que sin dudas es un avance soberbio y positivo, a la vez que rinde culto a un formato ya obsoleto y de minorías: el libro impreso, sólo vigente porque la mayoría de la población en cualquier país no tiene tiempo, recursos o hábito para dedicarse a leer libros. Si fuese al revés, el planeta quedaría sin bosques, pues no hay tantos árboles para producir celulosa para papel.  Es un enfoque, en el fondo, absurdamente elitista, injustificable en una persona que en sus escritos y declaraciones, en más aún, con su propia vida,  ha postulado posiciones liberales y abiertas.

 

Vargas Llosa, cuya estadía en Monterrey se debió a que autoridades mexicanas le otorgaron el premio Alfonso Reyes, que antes ganaron autores como Jorge Luis Borges, Octavio Paz y Alejo Carpentier, cree que sólo merece ser llamado libro aquel contenido que se presenta impreso en papel. Cuándo sus novelas y ensayos se digitalizan y difunden electrónicamente ¿ya no son libros? ¿Qué son, entonces?

 

En otro momento, participando como expositor en el  ciclo de conferencias Fronteras del Pensamiento, en Porto Alegre, Brasil, auspiciado por la Universidad Federal de Río Grande do Sul el premio Nobel arremetió contra el libro digital descalificándolo. Así,  según reseña la prensa, expresó: “Mi temor es de que el libro electrónico conduzca a una cierta banalización de la literatura, como ocurrió con la TV, que es una maravillosa creación tecnológica, que, con el objetivo de llegar al mayor número de personas, banalizó sus contenidos”.

 

También en Madrid, en la entrega de los premios de relatos  NH volvió a lo mismo. Declaró su “desconfianza visceral a la literatura hecha y difundida por pantallas”. Expresó que: “No estoy en contra (del ‘e-book’), pero en la literatura ha traído simplificación, si se compara con el papel”. Y la reseña de prensa indica que precisó que, si bien algunas generaciones acabarán por desconocer el libro tradicional, éste existirá “para minorías” y, “al ser minoritario, quizá aumente su rigor”.

 

La repetición, en tres escenarios y países distintos, del mismo prejuicio indica que no se trató de un desliz lamentable, sino de un esquema de pensamiento arraigado en la opinión del intelectual peruano que proviene de caer en el fetichismo del soporte, morboso como cualquier fetichismo, lo que le hace incurrir en errores como los que dijo.

 

 

EL APEGO REACCIONARIO A UN SOPORTE YA OBSOLETO

 

El apego a un soporte y el miedo al cambio, el rechazo a una nueva tecnología de transmisión de contenidos, es reaccionario, apostar por el pasado y deificar la tecnología obsoleta.

 

Este tipo de reacción de miedo al cambio, de apego a las tecnologías superadas, de rechazo al progreso no es exclusivo de Mario Vargas Llosa: aquí he escuchado declaraciones no menos escandalosas por lo absurdas, incluyendo la nostalgia anticipada del “olor de los libros” (o sea que es asunto de aroma, no de información), del placer de tocarlo y voltear la página y otras necedades no menos risibles.

 

El libro es un formato de estructurar la información para su conservación y transmisión. Y ese formato, que surgió en la antigüedad, ha ido cambiando de soportes según los avances de la tecnología.

 

Todavía no he encontrado quien sienta nostalgia de las tablillas de barro de los sumerios y asirios. Tampoco de los papiros o los pergaminos. Y admito que, por igual, nadie ha expresado nostalgia de aquellas obras prodigiosas de los manuscritos de increíble belleza, hermosamente ilustrados, y hechos por diestros pendolistas y dibujantes para príncipes y reyes. Una novela extraordinaria, un thriller policial  en un ambiente medieval, especie de El Nombre de la Rosa en versión turca, del premio Nobel turco Orhan Pamuk, Me Llamo Rojo, recrea el mundo de los copistas e ilustradores que preparaban esos libros para sultanes, emires y califas.

 

Supongo que cuando Johannes Gutenberg creó la imprenta y aquellos horrendos libros impresos (en comparación con aquellas joyitas multicolores que eran los manuscritos de la época),  salieron de las prensas, sin el trazo hermoso y cuidado del pendolista, sin el colorido la tipografía, sin los oropeles y dibujos, simple tinta sobre papel sin aquellos adornos y filigranas, no pocos se escandalizaron. Y no dudo que muchos sintieron que la literatura, hasta entonces de consumo exclusivo de reducidísimas élites, únicas que sabían leer y escribir y, además, poseían suficiente dinero para producir y adquirir manuscritos y formar bibliotecas, se rebajaría cuando la plebe tuviese acceso a ella. Peor aún, se adocenaría, prostituiría y corrompería tras la búsqueda de aceptación de un público ígnaro, basto y de gustos groseros.

 

Y tuvo que haber quienes en el momento pronosticaran que los manuscritos “no morirían” porque habría una minoría que mantendría vivo el arte de aquellos estudios en que copistas, pendolistas,  ilustradores y maestros doradores ponían arte, talento y esfuerzos en producir aquellas joyas que eran los manuscritos.

 

 

EL SOPORTE ACTUAL DEL LIBRO ES PARA MINORÍAS

 

Vivimos, quién lo duda, una época bárbara en que las mayorías tienen que ocuparse casi de forma exclusiva en sobrevivir. No tienen espacio para cultivarse, pensar y elevar su nivel mental e intelectual. Y para mantenerlas sometidas, se les fomentan hábitos malsanos como el alcoholismo y las drogas, el juego y los deportes, se les secuestra su tiempo perdido en bizantinismos políticos y frivolidades faranduleras.

 

A esas mayorías se les sustituye cualquier forma de criterio propio o decisión. Sus vidas son teledirigidas vía los medios de comunicación de masas. Se les impone qué oír, qué pensar, qué hablar, adonde ir, qué hacer, cómo reaccionar, qué opinar, cómo conducirse, qué ver, etc. Y ellas viven bovinamente ajustándose al programa dado. Una masa aplastante de información condicionante les mantiene ajustadas al rol.

 

Sólo las minorías, que ya no tienen que ocuparse obsesivamente en producir con qué comer (en mi país, República Dominicana, por ejemplo, el 88% de la empleomanía no gana ni siquiera para cubrir la canasta básica de alimentos, y todo eso pese al maquillamiento de los números que es habitual acá, y estas son cifras oficiales, una de la Tesorería de la Seguridad Social y la segunda del Banco Central), pueden contar con recursos y tiempo para comprar y leer libros.

 

La sociedad industrial no requería un gran número de  cerebros pensantes sino “mano de obra”, mecanización del movimiento, repetición. La nueva sociedad del conocimiento que emerge deja esas actividades a los robots, siempre más precisos y confiables que el ser humano. Y de ahí proviene el fenómeno de las olas de despidos y la pérdida no sólo de puestos de trabajo sino la inutilización de oficios y profesiones, sustituidos por robots y softwares. Y aparecen escritores como la francesa Vivianne Forrester, la autora de “El Horror Económico” que reacciona espantada por el fenómeno, sin entenderlo siquiera. Y clama por la vuelta a la sociedad industrial, para garantizarle los empleos a la masa bovina de mano de obra.

 

La nueva sociedad que emerge demanda potenciar nuestra capacidad de aprender, desaprender, reentrenarse, discernir, crear y añadir valor, de ser empleable y competitivo. Y ello implica un mayor acceso a,  y un mejor procesamiento de,  la información.

 

No hemos inventado un formato mejor que el libro para estructurar, conservar y transmitir información. La sociedad del conocimiento requiere una masificación, una democratización, del libro y un mayor ejercicio de la capacidad lectora. Demanda más personas formándose, puliéndose, incrementado su saber, reentrenándose, ampliando sus conocimientos. Más personas con habilidades de pensar, crear, discernir, criticar, evaluar, cooperar, aportar. Esa es la realidad en que más y más entramos. Y es la que originó el libro electrónico, la digitalización.

 

 

¿AFECTA EL SOPORTE A LA CALIDAD DEL CONTENIDO?

 

El error de nuestro queridísimo y admirado premio Nobel, al confundir un formato con un soporte, puede inducir a confusión a no pocos de sus lectores, en los que goza, como es mi caso,  de amplia credibilidad.

 

Lo cierto es que un soporte en nada afecta al formato ni al contenido, así que no hay manera de que el soporte “banalice” el contenido, que lo haga decadente o creativamente pobre. Siempre han existido y seguirán existiendo contenidos banales, frívolos, de mal gusto, pastiches creativos. Eso tiene que ver con el talento, las autoexigencias del escritor, sus estándares, cultura, propósitos, intereses, etc. La literatura siempre ha subsistido junto a una subliteratura, a una seudoliteratura adocenada, rebajada al gusto poco exigente de una mayoría que no aspira a más, que se contenta con aquello. La novela abarca obras como La Muerte de Virgilio, de Hermann Broch, el Ulises, de Joyce y La Casa Verde, del mismo Vargas Llosa, junto a piezas de menor nivel (el mismo Vargas Llosa es autor de divertimientos que no representan lo mejor de su talento y su producción, muchas veces como consecuencia de presiones y compromisos editoriales), y a una producción de literatura de entretenimiento como las novelas policiales, románticas, de terror, de espionaje, de ciencia-ficción, literatura de género. Y que en sus aspectos más pedestres se rebaja a las noveluchas de Corín Tellado y Marcial Lafuente Estefanía.

 

Tengo en mi lector digital, un Kindle, ediciones digitales de La Montaña Mágica, de Thomas Mann, Macunaíma de Mario de Andrade, Rayuela, de Julio Cortázar, Gran Sertón Veredas, de Joao Guimaraes Rosa, Los Pasos Perdidos, de Carpentier, etc. ¿Me podría decir mi admirado Vargas Llosa en qué se hacen “banales, decadentes y pobres creativamente” esas obras literarias por el hecho de que su soporte ahora no sea el libro impreso sino el libro electrónico? ¿En qué se merman?

 

Lo cierto es que el libro digital representa un gran logro para la humanidad, pues mientras el libro impreso es más costoso, difícil y trabajoso de difundir, y se “descataloga” con mucha facilidad, el libro digital es mucho menos costoso, fácil de difundir y puede mantenerse vigente indefinidamente, todo lo cual es de tremenda importancia.

 

Es cierto que la emergencia del nuevo soporte está afectando a las editoriales tradicionales que comercian el libro en papel. Y que, como me dijo el escritor dominicano e impresor Denis Mota, medio en serio medio en sorna, “yo lo que quiero es que los impresores se mueran de hambre”, cuando le hablé sobre mis colecciones de libros digitales.

 

En el mercado tradicional del libro editar un libro es casi prohibitivo por sus costos. Y difundirlo, más aún. En mi país, República Dominicana, en que no existen editores, sino imprentas (no importa que algunas imprentas pomposamente se autocalifiquen de “editoras”, al igual que algunos colmados o tiendas de abarrotes se llamen a sí mismas “supermercados” pequeños), los autores autofinancian sus obras, normalmente ediciones de 1,000 ejemplares de penosa venta, sobre todo, salvo casos en que el morbo juega un papel. Siempre me ha sorprendido el empecinamiento en publicar de los poetas, cuentistas y novelistas dominicanos en una comunidad reacia a estas manifestaciones, donde las mayorías no ganan ni siquiera para comer decentemente, empezando por los propios escritores que no suelen leer ni apreciar a sus colegas.

 

La edición digital, algo que se puede aprender a hacer con facilidad y cuyos medios están disponibles gratuitamente, hace que editar un libro esté asequible a cualquier persona que sepa digitar y manejar los rudimentos de un equipo: un programa como MSWord, ideas mínimas de diseño, manejo de imágenes vía Google, un programa de editar en PDF como el PDF Creator, que se obtiene de forma gratuita, y un poco de trabajo y buen gusto.

 

Y al colocar en línea los libros, aprovechando páginas como www.scribd.com, http://issuu.com y otras en que se pueden subir o colgar los libros digitales, ir construyendo espacios vía los cuales difundir los textos, o remitirlos, como suelo hacerlo, vía la Internet a escritores, lectores y amigos en diversos países.

 

Entiendo que el nuevo soporte irrite y perjudique a los editores tradicionales y al mercado del libro como lo conocemos. Es una industria costosa, reservada a minorías, en que las ediciones se agotan y se descatalogan. Es un lujo reservado a quienes pueden pagar por adquirir sus productos. El libro como objeto para minorías ha entrado en crisis. Miles y decenas de miles de libros han sido digitalizados y circulan libremente por la Internet. ¿Los hace el circular por un medio digital menos profundos, creativos o densos? Evidentemente que no. Un soporte en nada afecta la calidad intrínseca del libro, como formato, simplemente facilita o dificulta, abarata o encarece, masifica o limita, su producción y difusión. Y en este sentido el soporte digital facilita, abarata y masifica la producción y difusión del libro.

 

 

NI EL FORMATO NI EL SOPORTE AFECTAN AL CONTENIDO

 

El contenido es asunto del autor. No tiene que ver con el soporte. Podríamos decir, lo acepto, que el abaratamiento de la edición y publicación, la facilidad que permite ahora a cualquier persona con mínimas habilidades y conocimientos transformarse en un editor digital o autoeditar sus textos, la oportunidad que brinda de que los libros sean divulgados y hechos llegar a más lugares, puede significar que los autores menos dotados, de calidad más precaria o cuestionables, podrán ahora trascender el limitado ámbito de sus publicaciones autofinanciadas de 1,000 ejemplares que no se vendían, para hacer llegar sus bodrios a más personas vía la Internet. Es verdad. También lo es que posiblemente tampoco conciten el interés y la atención de muchos lectores, por los que les sucederá a esos autores que, a mayor divulgación, mayor descrédito. Hay que ganarse el derecho a ser leído.

 

Un aspecto que se transparenta en las declaraciones de nuestro admirado novelista es que teme que el nuevo soporte conlleve el interés en halagar y amoldarse a la masa; se busque una popularización (masificación, más bien) a costa de valores y estándares de mayor calidad, refinación y aporte. Que se rebaje el nivel para agasajar a la plebe. El concepto tiene un cierto elitismo implícito pero también se entiende. Ahora bien, ese riesgo siempre ha sido consustancial al trabajo artístico. El arte se hace repetitivo, cae en fórmulas y termina en artesanía y/o kitsch. Se termina en una literatura farandulera, light, sin peso ni sustancia, amiga del aplauso fácil.

 

No se necesita un cambio de soporte para verificar que este tipo de seudo literatura existe y cuenta con una tradición de larga data. Y que la existencia de esa seudoliteratura que cuenta con un público que busca distraerse, matar el tiempo, sin mayores complicaciones: una suerte de adquirir una o unas emoción(es) por un costo X sin mayores complicaciones o expectativas, se remonta a los comienzos de la civilización y la cultura: siempre ha existido, y nunca ha sido obstáculo para que paralelamente emerjan escuelas, movimientos, autores y obras de relevancia y valor, que marcan a una época, impactan a la sociedad, cambian vidas y trastornan la existencia de la humanidad llevándola a un nuevo nivel de desarrollo espiritual.

 

Escribir a mano, escribir en maquinilla o escribir en un teclado de una PC no hace más profundo o menos profundo, de mayor calidad o de menor, más relevante o trascendente o menos, el texto escrito. De hecho, los medios cibernéticos: la computadora, el software, etc., son facilitadores del talento. Para los que vivimos en la prehistoria del corrector líquido y el papel carbón, una tecnología que nos liberó de esas tecnologías precibernéticas en nada puede ser acusada de nada malo, muy por el contrario.

 

Y aunque una de las notas noticiosas destaca que nuestro admirado autor declaró que tenía “una desconfianza visceral a la literatura hecha y difundida por pantallas”, lo cierto es que hablar de literatura hecha y difundida por pantallas es una expresión ligera e impropia. La literatura es hecha por el talento de un autor. Su calidad no depende del soporte elegido. No puede nuestro premio Nobel 2010 de Literatura decir que el escribir a mano o en maquinilla es más creativo, poético, rico en imaginación y elegancia verbal, novedoso, trascendente y enriquecedor que el hacerlo mediante el teclado de una PC.

 

Si la literatura nos llega para ser leída en una pantalla, que puede ser la de la PC, o la de la laptop, o la del artilugio de ciberlectura como un Kindle de Amazón, en nada la desmerita con respecto a aquella que nos llega impresa en papel. No es más light, más decadente, más frívola, más inocua, más irrelevante o intrascendente que aquella que aparece editada en un libro físico. Eso es un fetichismo del soporte, algo que sorprende en una mente tan lúcida e inquisitiva, en un cerebro tan bien amoblado como el de Mario Vargas Llosa.

 

De hecho, tengo muchos de sus libros en formato digital. ¿Son ahora La Guerra del Fin del Mundo, La Ciudad y los Perros, La Casa Verde o Conversaciones en la Catedral, sólo para mencionar las que creo sus mejores novelas,  menos creativas, intensas, hermosas, impresionantes o significativas que las mismas novelas en sus ediciones de papel? El mismísimo Vargas Llosa sabe que no.

 

Un dispositivo como el Kindle, por ejemplo, me permite tener disponible alrededor de 600 libros digitales. ¿Qué estén contenidos en el Kindle en qué le resta? ¡En nada! Es claro que en vez de un juicio, nuestro admirado novelista incurrió en un prejuicio.

 

Como vemos, Mario Vargas Llosa está muy equivocado al caer en el fetichismo del soporte. No se escriben e-books, se escriben libros, y luego se escoge un soporte para su difusión. Si el libro está bien escrito o mal escrito, si es original o apenas un pastiche, si aporta o repite, si tiene calidad o es un tollo, todo eso tiene que ver con el escritor, su talento, su rigurosidad, sus estándares, su capacidad de trabajar y pulir su texto, y no con el soporte elegido. Quiera Dios que reflexione sobre los dislates expresados y los corrija. No espero menos de su inteligencia. Y de su valor.

 

Véalo en Blogger: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/03/el-error-de-mario-vargas-llosa.html

 

Palabra dada, ensayos por Aquiles Julián

 

 

Por Aquiles Julián

 

 

Si se nos dio la palabra es para usarla. Y si la usamos, es conveniente hacerlo con altura, con dignidad, con honestidad y con valor. No palabra que engañe, sino que aclare. No palabra que rehuya, sino que encare. No palabra envilecida, sino palabra con honor.

 

La literatura, oficio al que he dedicado mi vida, significó siempre un trato asiduo con las palabras. Y muchos de los momentos más felices y plenos de mi vida están unidos a ellas. Por eso me gusta darlas, porque he recibido mucho y me encanta compartir la dicha alcanzada.

 

Suelo escribir desde la admiración. Y cada uno de los ensayos recogidos en este libro es una expresión de gratitud por el gozo recibido. Y de amor compasivo frente a las debilidades y falencias humanas en que los escritores, seres frágiles, muchas veces egocéntricos, excéntricos e ilusos, incurren. Lo sé por experiencia propia.

 

Ocuparse de las palabras en un país semianalfabeto, donde los niveles de conciencia son elementales: pura sobrevivencia, satisfacción de necesidades primarias, ostentación ridícula, aturdimiento vía el alcohol y escasa preocupación por cultivar la mente y el espíritu, es de por sí tarea ingrata. Los niveles de primitivismo en que nos desenvolvemos son pasmosos. El analfabetismo funcional campea por sus fueros. La incapacidad de pensar y discernir espanta. Las conductas groseras revelan la involución en las buenas maneras, la entronización del patán como modelo social. La impunidad, el irrespeto, la permisividad, el descaro son los valores pregonados desde arriba, desde aquellos que se supone nos lideran y nos deberían servir de modelos.

 

En ese cuadro deprimente escribir se convierte en un oficio irrisorio. Se escribe para no ser leído. Se escribe para no ser justipreciado, discutido, refutado o convalidado. Se escribe para ser ignorado. Se escribe para nada.

 

Y sin embargo, ¿podemos no escribir? En mi caso es imposible. La única opción a no hacerlo es explotar. Entonces, escribir es una especie de terapia, una cuerda que lanzamos al vacío con la secreta esperanza de que encuentre quien la tome en el otro extremo y se genere el acto de comunicación.

 

He escrito más de una vez que el mayor elogio que se puede hacer de un escritor es leerlo. Se escribe para ser leído. Tal vez es pretencioso que en una pequeña comunidad pobre, en que la necesidad de comer domina a la mayoría que no es capaz de obtener un salario que le permita vivir dignamente (la Tesorería de la Seguridad Social, quizás la única institución del Estado cuyas estadísticas merezcan algún nivel de credibilidad, publicó recientemente que el 88% de los trabajadores asalariados no recibían un ingreso que le cubriera la canasta básica. Ni siquiera para comer dan los salarios), las personas ocupen tiempo en leer.

 

Si el salario no da para cubrir la canasta básica ¿cómo podrían las personas adquirir libros? Y en un país donde en los hogares más acomodados, en que todos los lujos esplenden para deslumbrar a amigos y conocidos, usted nunca encuentra una biblioteca entre los bienes que se ostentan bibliotecas personales, tampoco la lectura es tenida como un valor relevante.

 

No importa. Reúno estos ensayos y con ellos inicio una nueva aventura editorial digital: lectofilia digital.

 

Al comentar un libro, un autor, reflexiono sobre mí y sobre mi realidad. Ellos sirven como puntos de referencia con los que contrastar mis propias experiencias. Ellos me permiten entender mi realidad y entenderme. Son un medio de aclarar temas importantes en mi existencia.

 

De ahí que cada uno de ellos haya aportado a mi vida, la haya enriquecido. Y espero que la gratitud que les debo humedezca mis palabras, para que no sean frases secas o con pretensiones de erudición, sino, por el contrario, palabras cálidas de afecto y reconocimiento, de cariño y humildad agradecida, a autores y libros que me han ampliado, han extendido mi visión y fertilizado mi mente, me han enriquecido más allá de toda medida. Y han dado a mi vida momentos gratísimos, mismos que quiero animarte a vivir con estas páginas.

 

Véalo en Blogger: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/03/palabra-dada-ensayos-por-aquiles-julian.html

 

Las 7 cicatrices del líder

Por Aquiles Julián

 

“Es un honor para el rey gobernar sobre muchos,

y una ruina gobernar sobre pocos”.

Proverbios 14,28 (NVI)

 

 

Dío Astacio, pastor, motivador, conferencista y autor de libros de crecimiento personal, es una persona de gran relevancia en la vida mía y en la de mi esposa. Somos amigos y hermanos en la fe cristiana de Dío y Evelyn, su maravillosa pareja. Y he compartido con él también la pasión por impactar vidas y contribuir a elevar el nivel profesional y humano de las personas, a través del entrenamiento y la capacitación. Ahora Dío Astacio nos premia y enriquece con este nuevo libro cargado de inspiración, enseñanzas y guías: Las 7 Cicatrices del Líder.

 

Cuando Dío Astacio escribió su primer libro, Éxito Integral, Las 8 Leyes Ocultas,  que logró una difusión sorprendentemente alta en un país muy poco dado a la lectura como el nuestro, tuve el privilegio de contribuir en la corrección de estilo del mismo y quedé gratamente impresionado por su exposición. Aquellas ocho leyes ocultas del éxito resumían una sapiencia y una pertinencia singulares.  Y, de hecho, el libro fue aceptado, promovido y apreciado por líderes como Theo y Maribel Galán, diamantes ejecutivos de AMWAY, la corporación creadora del modelo de network marketing, que dirigen una extensa organización de mercadotecnia de red, al igual que por otros líderes de esa y otras organizaciones de venta directa. Dío fue orador invitado en varias convenciones de EFinity, la primera institución de capacitación acreditada por AMWAY,  tanto a nivel nacional como internacional.

 

Cito ese hecho porque EFinity entrena y capacita a emprendedores que construyen redes de distribución de bienes y servicios y estos tienen que pulir sus habilidades de liderazgo, inteligencia emocional, comunicación y trabajo en equipo, pues dichas competencias son fundamentales para tener un éxito significativo en ese modelo de negocio. La experiencia de liderazgo en el campo que desarrollan los constructores de redes de marketing les hace tener una base sólida para juzgar la validez o no de cualquier información sobre liderazgo que reciban. Entrenar líderes, que dirigen organizaciones de cientos, miles y decenas de miles de personas es un honor que normalmente se reserva a personalidades como John C. Maxwell, sin dudas la mayor autoridad mundial en liderazgo vida, Robert Kiyosaki,  Brian Tracy y autores de esa envergadura. Y a esas alturas remontó con singular éxito Dío Astacio desde su primer libro.

 

 

CÓMO SE CONSTRUYE EL LIDERAZGO

 

Este segundo aporte, Las 7 Cicatrices del Liderazgo, del cual me concedió el altísimo honor de hacerle la presentación en público el día de su lanzamiento, reedita con amplio éxito el logro alcanzado con su primer libro. Se trata de un aporte a la construcción del carácter del líder, señalándole siete áreas de prueba que tendrá que superar para consolidar un nivel de liderazgo trascendente.

 

El liderazgo se construye ganando influencia, respeto, aprecio y e identificación con las personas que se agrupan alrededor de quien ejerce el papel o rol de líder. No es impuesto. No se da por decreto. No es un título o un puesto. No figura en un organigrama corporativo. Es una relación que se gana con el tiempo, y en su corazón están la integridad percibida, los valores y la visión compartidos y el servicio que presta el líder a sus colaboradores.

 

La integridad percibida, la congruencia entre lo que el líder predica y lo que el líder hace, es la base de la confianza. Los valores y la visión fundamentan igualmente la credibilidad en el líder y la fe en hacia dónde nos conduce, y también en su habilidad para llevarnos allí a buen término. El servicio que el líder proporciona genera reciprocidad, interés personal en contribuir. Esa confianza, esa credibilidad, esa fe y esa reciprocidad son claves en la construcción de un liderazgo eficiente y eficaz.

 

Como aprendiz, lector insaciable y practicante de relaciones de liderazgo, he quedado gratamente sorprendido por estas 7 Cicatrices, aunque admito que inicialmente me chocó el título por lo crudo del mismo. Una cicatriz, por otro lado, indica un proceso que ya sanó. El tejido conjuntivo cerró la herida abierta y la selló. Simplemente recuerda un suceso traumático superado. En el caso de estas siete áreas de crecimiento en el carácter del líder, las cicatrices señalan que el líder afirmó su carácter al superar las pruebas a las que las circunstancias le sometieron.

 

 

LAS 4 PRIMERAS CICATRICES

 

¿Cuáles son estas cicatrices y por qué ellas tienen que ver con el carácter del líder? La primera es la cicatriz del perdón. En toda relación se producen situaciones que entrañan algún tipo de injusticia, incomprensión, maltrato, abuso o desconsideración hacia quien ejerce el papel de líder por parte de uno de sus colaboradores. Si quien ejerce el rol de líder carga animosidades, rencores, intenciones de venganza, eso nublará no sólo la relación con la persona en específico que produjo la herida, sino con otros colaboradores que se mirarán en aquel espejo y sentirán que lo mismo les podría suceder a ellos.

 

La generosidad en perdonar es clave en la construcción de un liderazgo genuino, sano y creciente.

 

La segunda cicatriz tiene que ver con el valor. El atreverse, el actuar con determinación, el arriesgarse, son cualidades de indudable importancia. Nadie se siente a gusto en seguir a una persona dubitativa, irresoluta, cobarde. Y si bien tampoco apreciamos la temeridad irresponsable, queremos sentir que quien nos guía toma decisiones y encara con intrepidez las tareas que se derivan de ellas.

 

La tercera cicatriz que trata Dío Astacio en su libro es la de la paciencia. John C. Maxwell, que al igual que Dío Astacio es pastor y desarrolló su liderazgo en congregaciones cristianas, tiene un libro fundamental en liderazgo: Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo. Una de esas leyes fundamentales es la Ley del Proceso: todo logro toma un tiempo y un esfuerzo.  Nada significativo se construye de la noche a la mañana. La premura es mala consejera. Antes de crecer hacia arriba, las plantas primero crecen hacia abajo: un crecimiento que nadie ve, pero es el que sostiene al pequeño brote en su ascensión.

 

La paciencia, lógicamente, no es inacción; por el contrario, es perseverante constancia, acción consistente. Theo Galán, mi mentor, suele enfatizar la importancia de la acción continua, de la permanencia en el trabajo que es garantía de éxito.

 

La cuarta cicatriz es la de la oración. En los momentos de incertidumbre, ante las situaciones inesperadas, cuando nuestras expectativas son desmanteladas por sucesos que las echan por el suelo, cuando las cosas parecen no suceder en nuestro favor, la fe es el único baluarte que nos permite sobrepasar el mal momento. Orar, claro, no sólo es sano en momentos de aflicción o contratiempos, por el contrario, el Libro Sabio nos recomienda poner en manos de Dios todos nuestros planes, ya que si Dios no edifica la casa, en vano se afanan los edificadores. Todo líder íntegro es, simultáneamente, una persona de profunda fe. El liderazgo es una responsabilidad inmensa, pues las expectativas y la suerte de muchos dependen de nuestra correcta conducción. Y necesitamos iluminación de lo alto para acometer tal tarea con éxito. Como bien reza Proverbios 16,1: “La gente hace planes, pero sólo el Señor puede hacerlos realidad”.

 

 

 

LAS 3 SIGUIENTES CICATRICES

 

La quinta cicatriz que trata el autor es la de la justicia. Y eso implica equidad, equilibrio, discernimiento y compasión. No son una ni dos las situaciones en que un sentido de justicia equilibrado y compasivo serán útiles. Y en que también cometeremos errores por exceso o por defecto.  El manejo de organizaciones y de personas, que implica intereses, puntos de vista, percepciones y expectativas contrapuestos y en no pocas ocasiones contradictorios, pondrá a prueba nuestro sentido de justicia y equilibrio más de una vez. Sume a estos afectos, tendencias, proclividades e inclinaciones naturales, junto a nuestra igual parcialidad y limitaciones en información, etc. Mantener la ecuanimidad, el apego a los hechos, la generosidad, el desprendimiento, la búsqueda de consenso, la propensión a ceder para alcanzar la mayor unidad de criterio, etc., más que imponer y abusar del poder otorgado es un rasgo que define al líder maduro del que todavía está crudo para responsabilidades y tareas de mayor envergadura.

 

Luego está la sexta cicatriz, la cicatriz del silencio. Tal vez la mayor prueba de autocontrol estribe en saber callar cuando todo impulsa a hablar. El silencio implica en el liderazgo muchos aspectos: la discreción frente a la confidencia, el tacto, el autocontrol frente al ataque injusto o desproporcionado; el manejo prudente de la información. Las palabras hieren más que las agresiones físicas, porque hieren en el corazón. Las heridas emocionales son más difíciles de restañar. El perdón y el silencio son las dos cualidades más difíciles de desarrollar. A cada instante podemos estar tentados a ripostar, a zaherir, a humillar, a maltratar, a “poner en su puesto”, a lacerar una relación. Se espera del líder ecuanimidad, capacidad de aguante, temperancia.

 

De hecho, a no pocos líderes les hundió su explosividad, la facilidad con que respondían a las provocaciones. Perdieron la confianza de gente que temía que tomaran decisiones temperamentales basadas en sus estados de ánimo y sus fluctuaciones temperamentales. Dos ejemplos de ello son Juan Bosch, brillante escritor y político de honestidad sobresaliente; y José Francisco Peña Gómez, fogoso orador y líder de masas. Ambos se enajenaron simpatías por la facilidad con las que cedían ante provocaciones y explotaban en público. Muchos temieron las consecuencias de esa deficiencia de carácter en el ejercicio del poder.

 

La séptima cicatriz que el autor trata es la cicatriz de la humillación. Y como Dío Astacio nos muestra en su libro, aquella trasciende a la humildad. Implica domesticar el ego y someterlo. Ir más allá. Se trata de un acto supremo de valor sobre uno mismo.  Las trampas del ego, la humildad de fachada, el compromiso con nuestra autoimagen, pueden llevarnos a conductas erróneas. Humillarse, aceptar el error, pedir perdón, ceder y buscar el consenso, excusarse aún cuando el error sea ajeno, muestra grandeza de corazón y respeto.

 

 

LA CONSTRUCCIÓN DEL CARÁCTER DEL LÍDER

 

Como vemos, todos son rasgos de carácter que van a separar un liderazgo eficiente y eficaz, trascendente, de un liderazgo temporal y limitado. Un líder siempre se expone al juicio de los demás, y en la medida en que su liderazgo se acrecienta, vive en una casa de cristal donde todos se sienten en derecho de opinar y juzgar sobre su vida. Y aquello que se le tolera y acepta a cualquier otra persona en un líder puede aparecer como una mancha intolerable. Es el precio que el líder paga por la influencia y confianza de que goza. Todo el mundo quiere sentirse guiado por alguien de superior calidad a sí mismo.  Usted y yo queremos sentir que el conductor del vehículo en que vamos tiene  niveles de destreza, prudencia, sentido común, experiencia y autocontrol superiores a los de uno mismo, pues estamos confiando a él nuestra vida e integridad personales.

 

Hay muchos libros que tratan las habilidades y destrezas del liderazgo. Y hay una necesidad continua de líderes en la sociedad. De hecho, la decadencia de la calidad de liderazgo es algo que nos agobia. Necesitamos líderes fuertes, confiables y capacitados para llevarnos a un futuro mejor.

 

John C. Maxwell en el libro de Las 21 Leyes que citamos, señala una que es la Ley del Tope: usted no va a llegar más allá de su nivel mental de liderazgo. Nuestro tope mental puede ser más alto o más bajo. Ahora bien, todos tenemos un tope. Nuestra tarea es elevar nuestro tope para no torpedearnos nosotros mismos y ser nuestro propio obstáculo, como aquel verso de un poeta persa que dice: “Eres tu principal barrera; salta sobre ti mismo”.

 

Leer, aprender y ampliar nuestra cultura de liderazgo es fundamental. De hecho, es una materia que debe impartirse en todas las escuelas y en todas las universidades. Como seres sociales, precisamos de líderes con formación apropiada. Cuando la sociedad carece de buenos líderes y de una cultura de liderazgo sana, entonces favorece la aparición de líderes inapropiados, dañinos, con las fatales consecuencias que se derivan de un mal liderazgo.

 

Y lo más importante de un líder siempre será su carácter, pues de él se derivan sus valores, su visión, su ética y su integridad. Eso es lo que hace que este nuevo libro de Dío Astacio, Las 7 Cicatrices del Líder tenga tanta importancia para nuestro país, nuestra región y nuestra humanidad.

 

 

LA MAYOR PRUEBA DE LIDERAZGO: DIRIGIR LÍDERES

 

Dío Astacio lidera una congregación cristiana a la que mi esposa y yo pertenecemos. Y en ella pastorea a dirigentes  políticos y empresariales como Elías y Lourdes Serulle, él diputado y empresario tradicional, y ambos zafiros de AMWAY, con una organización de pujante crecimiento. Liderar líderes es una prueba superior, pues como John C. Maxwell enseña en su manual Desarrolle a los Líderes Alrededor de Usted, el líder por naturaleza es independiente, tiende a asumir la dirección y posee criterio propio.

 

En ese contexto, las siete áreas de crecimiento interno que Dío Astacio describe en su obra cobran importancia capital. Nada más difícil de dirigir que un líder. No hay reto mayor que ser líder de líderes.

 

¿Para quién es importante este libro? Para todos. Todos estamos llamados a liderar a otros: nuestra familia, nuestros amigos, nuestros colaboradores. Todos ejercemos influencia, positiva o negativa. Pulir y afirmar nuestras capacidades y destrezas de liderazgo es vital para alcanzar logros significativos en nuestras vidas. Todos somos líderes en algún aspecto de nuestras vidas.

 

Y, en consecuencia, todos necesitamos construir en nosotros esas siete áreas de experiencia de liderazgo, esas siete cicatrices. El perdón, que comienza por el perdón a nosotros mismos, el deshacernos de cargas (rencores, victimismo, viejas ofensas), que lastran nuestro presente. El valor para encarar los desafíos del presente. La paciencia para aguardar que los procesos se verifiquen, teniendo fe en los resultados. La oración para obtener fuerza de lo alto, cuando nos sentimos desmayar. La justicia para actuar con equilibrio y compasión. El silencio para callar y refrenar nuestra tendencia a herir. Y la humillación para no dejar que el ego nos controle.

 

En el hogar, en el sector de residencia, en el trabajo, en el grupo social con el que se interactúa, en las relaciones profesionales, políticas, etc., en las relaciones de uno consigo mismo, esas 7 áreas de crecimiento del carácter tienen un papel cardinal para una vida de logros positivos.

 

Este libro es un libro, que digitalmente puede obtenerse en el enlace: http://libreriabendicion.com/tienda/product_info.php?products_id=86,  sin dudas destinado a cumplir un papel importante como alimento espiritual de personas que ejercen posiciones de liderazgo o que están en camino a ello. Es un libro de cabecera al cual volver una y otra vez a buscar guía y consejo. Su apoyo en la Biblia, el manual de liderazgo por excelencia, con sus cientos de historias y recomendaciones, también es otro acierto del autor. Abrevemos en sus páginas y nutrámonos para que las heridas restañen rápido y las siete cicatrices maduren nuestro rol de líderes.

 

Véalo en Blogger: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/03/las-7-cicatrices-del-lider-de-dio.html

 

Héctor Carreto y la utopía de América

Por Aquiles Julián

 

“Si el espíritu ha triunfado, en nuestra América, sobre la barbarie interior, no cabe temer que lo rinda la barbarie de afuera. No nos deslumbre el poder ajeno: el poder es siempre efímero. Ensanchemos el campo espiritual: demos el alfabeto a todos los hombres; demos a cada uno de los instrumentos mejores para trabajar en bien de todos; esforcémonos por acercarnos a la justicia social y a la libertad verdadera; avancemos, en fin, hacia nuestra utopía.”

Pedro Henríquez Ureña

 

Nuestra ignorancia nos mantiene repitiendo los mismos nombres, tapiada la santa curiosidad, el sano interés, en asomarnos a las planicies, selvas, hondonadas, montañas y valles de cualquier literatura nacional vecina. No sólo las altas crestas, también están otros componentes del paisaje sin los que aquellas no serían ni explicables ni justificables.

 

Alguien me hizo la anécdota de un bien pensante que dijo que él creía en la unidad latinoamericana hasta que viajó por varios de nuestros  países y constató los profundos odios y animadversiones que separaban a cada país de sus vecinos, y a veces a una región de la otra en el mismo país. Y todo para vergüenza nuestra. Motes, epítetos, descalificaciones, odios innecesarios, inútiles, suicidas. El espejo de los demás nos refleja y no nos gusta lo que vemos. Y disgustados por el mensaje, matamos al mensajero.

 

Y sin embargo,… En cada latitud hay tesoros aguardando. Un cambio en la actitud,  y el asombro nos invade. Es increíble cuánto nos ignoramos, cuánto nos desconocemos, cuánto perdemos por no aceptarnos y valorarnos.

 

Debo mucho a la amistad y a la generosidad de escritores amigos, y destaco hoy a uno en particular, Fernando Ruiz Granados, de México.  Es un apasionado poeta y promotor cultural, en ambos renglones grande y generoso. Y de él me llega el aporte de este libro del poeta mexicano Héctor Carreto.

 

A Fernando lo conocí vía ese surtidor esplendoroso de poesía y amistad que es nuestro Alexis Gómez Rosa, voz mayor de la poesía dominicana y latinoamericana. Y con él he mantenido en estos años en que Muestrario de Poesía ha ido engrosando su nómina de poetas publicados digitalmente y compartidos gratuitamente con lectores de los cinco continentes, una fructífera colaboración.

 

Héctor Carreto es mi contemporáneo. Nació en 1953. Y es autor de una poesía  rica en resonancias, que se apoya en el andamiaje de una cultura, la helénica-románica, o greco-romana, misma que compartimos todos los pueblos de origen latino. Apoyándose en ese sustrato cultural, al igual que en el judeo-cristiano, como referencias y también como máscaras que generan un distanciamiento propicio, el poeta canta su realidad, como siempre es el caso. Y lo hace con, talento,  picardía y humor sobresalientes.

 

Humor desacralizante, como el de esa Venus cuyo sexo “huele a sardina”. Poesía que anula banderas, lenguas y tiempos para instalar una bandera única: la cultura; una lengua única: la poesía; un tiempo único: el tiempo del poema, intemporal.

 

Los conflictos y tragedias, los dramas que los poemas aluden, son, bajo la máscaras del tiempo, los mismos de siempre. Y el poeta los registra, goloso. Viajamos en sus poemas por esa ilusión que es el tiempo. El poeta nos recuerda que nada es perenne, pero que la poesía permanece.

 

Es una poesía que ríe, que en ocasiona burbujea en el sarcasmo, que parodia, que ironiza y que, sin cesar, desacraliza. Nos invita a una visión desangelada y, a la vez, piadosa, compasiva, de las tribulaciones humanas. En cierto sentido propone una constatación de la verdad expresa en el Esclesiastés, en que Salomón, poeta al igual que su padre David, dice que “no hay nada nuevo bajo el sol” y que todo es “Vanidad de vanidades”. Y sin embargo,…

 

Nunca mejor la frivolidad que en ese cambio de referentes de su poema “Vanidad de vanidades” en que tendremos periódicamente que sustituir a las divas del momento para que no envejezca,  pues el poema permanece más que la nombradía y la belleza de aquellas.

 

Poesía disfrutable como la que más, nos convida y convoca desde la inteligencia y desde el corazón. Y en no pocos momentos alcanza en mí la gracia de la lograda alegoría de su poema “La Cierva”, ejemplar, en que esa dama elusiva que es la poesía no deja de retarnos, ilesa, “inténtalo de nuevo”.

 

Catulo y Marcial, la sátira y el epigrama, respiran en sus versos (¡cómo hubiera disfrutado estos versos nuestro Antonio Fernández Spencer!). Y bajo el ropaje greco-latino, que les sirven como máscara que distancia, una mirada irreverente al mundo cotidiano, un diálogo con la vida, un retrato del burócrata de clase media hundido en sus minúsculos afanes de cada día, en esa vida nimia e inútil que le consume la existencia. Un retrato del colapso de los sueños y la adecuación a la medianía, un dejar la existencia en rutinas aplanadoras.

 

Ya nuestros nombres, Héctor y Aquiles, se habían encontrado antes, mucho antes de que fuesen posibles nuestras existencias. Ellos provienen de un poema fundacional. Allí contendimos. Aquí colaboramos. ¿No es esto acaso un símbolo?

 

Este poemario de Héctor Carreto, el número 67 de este Muestrario de Poesía se suma con fortuna y mérito a otros dedicados a la poesía mexicana contemporánea, como el No. 28, La lengua de las cosas y otros poemas, de José Emilio Pacheco; el 50, Jardín de Piedra, de Fernando Ruiz Granados; el 59, Elevación de los elementos, de David Huerta; y el 61, Voluntad de luz, de Luis Armenta Malpica. Un rico ejemplo de la fuerza y maestría de la poesía mexicana contemporánea.

 

Nuestro Pedro Henríquez Ureña, a quien México acogió, donde se casó e hizo grandísimas amistades,  habló en una conferencia de La Utopía de América. Y en particular América Latina sigue siendo eso aún: una utopía, un posible que no termina por enrumbarse, concretarse, materializarse. Seguimos de espaldas unos a otros, ventilando viejas inquinas, aireando las mismas maledicencias, los mismos rencores. Y hasta que esa maldad apasionada no sea sustituida por la aceptación, el respeto, el perdón, la humildad, el servicio y la tolerancia, mientras la pasión nos obnubile y ciegue y lo peor de cada comunidad sea lo que esté al mando, nos estaremos empobreciendo ridículamente y sólo veremos la calidad del vecino cuando en Europa y/o Norteamérica la reconozcan.

 

Cuando leí las páginas que Borges y, sobre todo, Ernesto Sábato dedicaron a Pedro Henríquez Ureña. El reconocimiento que dieron a su calidad humana, intelectual. Cómo enrostraron a sus propias comunidades la cegatería con que lo acogieron, la discriminación de que fue víctima, lo miserable que se mostraron ante el maestro indiscutible, cómo no lo aprovecharon, como tampoco lo hicimos los dominicanos empecinados, como estuvimos, en prosternarnos al tirano y cubrirnos de abyección, entendí que hay dos actitudes vigentes y uno selecciona la suya. Sábato seleccionó la correcta, aunque eso le enajenara afectos o le propiciara críticas y sarcasmos. La América posible, la de la hermandad y la fraternidad, esa es la que quiero. La que se regocija en poemas como los de Héctor Carreto. La que se siente ampliada, completada, enriquecida con las vidas y otras de los demás. La que se apropia de lo mejor de toda la tradición universal, como lo hicieron prohombres como Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Jorge Luis Borges. La comprometida con ideales de democracia, tolerancia, libertad y justicia social, todos posibles.  La otra ni me interesa ni me enorgullece. El estar acusando a pueblos vecinos de nuestras situaciones en nada nos hace mejores. Más bien, nos envilece.  Mientras el locus de control sea ajeno a nosotros, estaremos renunciando a cambiar nuestras realidades. El espíritu tiene todavía la ardua tarea de vencer “la barbarie interior”. Esa que mora en nuestro interior.

 

Es tiempo de ser parte de esa utopía y de irla realizando en los hechos.

 

Véalo en Blogger: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/03/hector-carreto-y-la-utopia-de-america.html

 

Véalo en www.scribd.com: http://es.scribd.com/doc/50208547/EL-POETA-REGANADO-POR-LA-MUSA-POR-HECTOR-CARRETO-MEXICANO

 

 

 

 

El timo de “Donaciones Solidarias” o la nueva cara de las “Células de Prosperidad”

Por Aquiles Julián

“El estafador engaña a la gente,

pero  a la larga perderá sus ganancias.

El que obra honestamente

asegura sus ganancias.”

Proverbios 11,18 (NVI)

 

Aunque oportunamente cambien de nombre y se remocen, se reposicionen en la jerga de mercadeo, el esquema de donación fraudulento que se vende como “Donaciones Solidarias” o cualquier otro mote que asuman para estafar incautos, no es más que una versión maquillada de los llamados “Círculos de Abundancia”, “Células de Gratitud”, “Bolas Solidarias”, “Rueda de la Amistad” y otras tantas etiquetas con que se han autodenominado para borrar sus huellas y reemprender su plan de lucrar a costilla del prójimo.

 

La estafa se presenta como un medio “rápido, legal y fácil” de obtener beneficios de un un 800% de la inversión que se haga, sin vender ni trabajar.

 

En el 2007 este timo se propagó en España y en el 2008 en Chile. También en el 2008 como Burbujas de Prosperidad se propagó en Uruguay. En el 2009 penetró en Perú y el Paraguay. El uso intensivo de las redes sociales: Facebook entre otros, y el cebo de ganar dinero sin trabajar en un volumen extraordinario con relación a la inversión,  estimula en muchos la codicia y se involucran introduciendo en el  timo a familiares, amigos y relacionados.

 

La española Monserrat Gascón, quien se presenta como “terapeuta alternativa”, y que llevó a Chile la estafa,  fue entrevistada en el periódico chileno “El Día” y llega a decir que con total candidez que “no se puede hacer de la misma un cálculo matemático… porque es maravilloso”. Un pensamiento falsamente ingenuo, mágico, para un mecanismo fraudulento en que los que participan involucran a las personas cercanas para lucrarse en su perjuicio. Y no digamos de todas las mentiras que dijo: que el timo está legalizado en Alemania, Suiza, Francia, Italia… “y en todas partes”. Tremenda mentira, porque la ley suiza castiga con multas de hasta $6,000.00 euros y/o prisión de hasta tres meses a quienes se involucren en este tipo de fraude.

EL FRAUDE DE LAS DONACIONES EN LOS ESTADOS UNIDOS

 

A este mismo tipo de fraude se le denomina el Fraude de las Ocho Bolas (eight-balls model) en los Estados Unidos, donde también se le conoce como el Juego del Avión o del Ascensor. Igualmente en Estados Unidos al tipo de fraude se le conoce como “Círculos de Regalo”, “Original Dinner Party”, los “Operadores del Tesoro” y otras etiquetas con las que el fraude revive cada cierto tiempo, cuando el escándalo del último timo se ha aplacado y las personas están descuidadas y pueden ser escandiladas por el cebo de un dinero fácil.

 

La incorporación de páginas de Internet como las de GGC, Take and Gift o Fast Cash Levels le da una apariencia tecnológica al esquema pero no es tal, pues sigue siendo la misma pirámide de 4 niveles y 15 participantes que cambia de nombre y de “fashion” pero responde a la misma intención artera de alzarse con el dinero ajeno.

 

Pese al discurso de que sólo se trata de un medio de regalar y recibir dinero en un proceso de intercambio libre, y de que digan pomposamente, como en una de las páginas de Global Gifting Connection,  que se trata de un “Programa de Distribución de Riquezas a Nivel Mundial”, lo cierto es que subyace el interés de embaucar a ocho personas para despojarlas de los US$150.00 dólares o su equivalente en RD$ de $5,600.00 pesos que es “el derecho” que se paga para ser integrado en el timo, lo que contradice el discursito engañoso de que “No hay pago de membresía de ninguna clase”, pues sí hay un pago para poder participar de la estafa, que es lo que quieren disfrazar.

 

Denominar “emprendedores” a los que se involucran en esta pirámide financiera es otro uso malicioso de un concepto de negocio. Los timadores buscan presentar en forma respetable su esquema fraudulento. No son tales. No hay emprendimiento alguno. Cualquier negocio implica un valor agregado para quien adquiere el producto o servicio, y siempre consiste en una transferencia de este valor en forma de producto o servicio. El que paga recibe algo que aprecia y quiere. En el fraude de “Donaciones Solidarias” lo único que recibe es la obligación de buscar a otros incautos que se dejen engañar para poder recuperar su dinero.

 

 

 

EL MODELO DEL TIMO

 

Estructurada a partir de un modelo binario, las “Donaciones Solidarias”, al igual que las Células o Círculos de Prosperidad, se montan a partir de alguien que ofrece un rendimiento del 800% a los que participen sin vender nada, sin trabajar, simplemente reclutando o enrolando a dos personas las que, a su vez, enrolarán a otras dos, las que a su vez enrolarán cada una a dos, o sea a ocho personas, que pondrán el dinero que recibirá el cabecilla del timo.

 

En este momento, los dos que le sucedían, dividen las estructuras y cada uno toma la cabeza de la que le toca, animando a los cuatro de base a que busquen cada uno dos personas para completar las ocho que les aportarán el dinero, de manera que “ellos puedan ascender en la pirámide” y recuperar el dinero que “regalaron”. El interés en no poder la contribución hecha lleva a estas personas a enrolar a familiares y amigos, dando continuidad al embauque.

 

En España hubo casos en que se tuvo que recurrir a tratamiento psicológico para involucrados en este tipo de estafa, porque llegaron a manifestar conductas antisociales como pelear con sus familiares, intrigar, engañar a sus amigos, etc.

 

Es un modelo en que pocos ganan y pierden muchos. En el periódico chileno El Día que registró el escándalo de “La Célula” en la ciudad chilena de Concepción en el 2008 aparece registrada la siguiente proyección del timo:

 

Fase Células Personas Personas Personas que

creada               s implicadas que cobran no han cobrado

1          1                      15                    1                      14

5          16                    240                 16                    224

10        512                  7,680              512                  7,168

 

Como se ve, la expansión del timo penaliza a la mayoría de los participantes, mientras que unos pocos, los cabezas del fraude, son los que ganan o, en su defecto, los segundos que les suceden como cabeza luego de que el iniciador de la “Donación” sale con su ganancia.  Y son estos, los que cometen el dolo, los que cantan alabanzas del esquema de engaño y acusan a los estafados de “no haber hecho su parte reclutando a los que debían, a su vez, darles a ellos el dinero”.

 

 

EL FRAUDE DE LAS “DONACIONES” ES ILEGAL TAMBIÉN EN ESPAÑA

 

Es importante destacar cómo los que se embarcan en este tipo de timo aprovechan la desinformación y simpleza mental de su audiencia para proporcionarles falsa información y propiciar que queden embaucados. Así, uno de sus argumentos favoritos es decir que “los bancos son los que no quieren que la gente sepa este medio alternativo de ganar dinero, porque no tendrían a quien prestarle”; que los funcionarios de Impuestos Internos o del área financiera son los que se oponen porque no pueden deducirles al dinero obtenido por “donación”; que las “donaciones de dinero no son gravables impositivamente” (cuando en realidad no hay donación alguna, se está realizando una actividad especulativa a nivel financiero, no una donación, pues hay una intención de lucro en el acto), y que el timo está aprobado en Suiza, España, Alemania o cualquier otro país que el desprevenido prospecto no pueda constatar la información.

 

En España, donde el fraude de las “donaciones de dinero” se propagó como epidemia, con el nombre de Burbujas o células de Colores, el esquema está expresamente penado en la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, que en su artículo 23, punto 2, expresa taxativamente que “Se prohíbe proponer la obtención de adhesiones o inscripciones con la esperanza de obtener un beneficio económico relacionado con la progresión geométrica del número de personas reclutadas o inscritas”. Además, el Artículo 248, Párrafo 1, del Código Penal español penaliza las estafas como estas. Lo mismo vimos en la legislación de la Confederación Suiza y en cualquier otro país en donde el timo se haya implementado para desgracia de muchos y lucro de unos pocos avivatos.

 

 

PRESENTAR EL TIMO COMO “MOVIMIENTO ALTERNATIVO ANTICAPITALISTA”

 

Un elemento interesante es que los enroladores en el timo de las donaciones suelen  presentar su acción como un medio de prosperar y lucrar al margen del sistema financiero y bancario, como un recurso que beneficia a los pobres, como una acción financiera alternativa y anticapitalista y otros discursos destinados a justificar que el mismo, el fraude de las donaciones, es atacado por los intereses de banqueros, grandes centros financieros, autoridades, etc., porque políticamente les afecta.

 

Si leemos los comentarios puestos al pie de las noticias publicadas sobre el timo se revela la arteridad y malevolencia de los promotores de la estafa, en sus “argumentos” falaces. Así, al pie de la información que tiene por título “Atrapados por la Pirámide” aparecida en Diario Libre Digital y firmada por los periodistas Y. Alcántara y P. Soto, vemos expresiones como: “No es una pirámide, son ciclos”;  “Respeten mi derecho de hacer con mis cuartos lo que me dé la gana”; “Más ladrones son los políticos, bancos, el gobierno”; “Obviamente el superintendente de bancos teme por los intereses de las entidades bancarias al ver que tanta gente está progresando con GGC para pagar sus deudas”; “He visto a muchos amigos hacer hasta 45 mil pesos en tres días”;No es ninguna pirámide, es más bien una página de intercambios de regalos”; “…todo es legal, hay una ley en los Estados Unidos que dice que se pueden recibir regalos de hasta 13 mil dólares no más”.

 

Ahí, como vemos, hay un resumen de sus principales argumentaciones, incluyendo la expresión grosera de que les permitan hacer con su dinero lo que quieran. Lo que pasa es que “lo que quieren” no es hacer con su dinero lo que les dé la gana sino, por el contrario, desplumar de su dinero a otros; es decir, hacer lo que les dé la gana con el dinero de otro, que le sacan con la promesa de transformar $5,600.00 en $45,000.00 sin trabajar, vender o prestar un servicio, simplemente convenciendo a otros a que caigan en la misma trampa en que cayó el incauto que aportó sus $5,600.00

 

No hay pues tal “alternativa al capitalismo”, sino una grosera estafa en que se les estimula la codicia a una serie de personas, el interés por el lucro fácil, para que caigan en el modelo engañabobos montado por un timador para sacarles dinero.

 

 

ES UN TIMO, NO UNA FORMA SOLIDARIA COMO EL SAN

 

Hay maneras en que las personas humildes sí realmente aportan financieramente en un esquema solidario de contribución como los “sanes”, que es un modelo circular en que los participantes aportan una cantidad que progresivamente va llegando a cada uno de los participantes en el círculo de los que aportan.

 

En un “san” todos dan su aporte, nadie se alza con el santo y la limosna y deja a los demás entrampados, simplemente en cada ocasión se aporta y uno de los participantes cada vez recibe el total, pero a su vez él aporta su cuota cada vez para que los otros participantes también reciban su pago.

 

Aquí, quienes montan su propia pirámide embaucan a las personas participantes con promesas como las que siguen:
Nivel 1 $ 150 8 $ 1,200       $ 1,050
Nivel 2 $ 500 8 $ 4000       $ 3500
Nivel 3 $ 1.500 8 $ 12.000     $ 10.500
Nivel 4 $ 3000 8 $ 24000     $ 21000
Nivel 5 $ 6,000 8 $ 48,000     42,000 dólares
Nivel 6 $ 12.000 8 96.000 dólares     84.000 dólares

 

Como lo que se busca es estimular la codicia al nivel que el interés del lucro fácil reduzca los escrúpulos y adormezca la inteligencia, siempre aparecerán los que, tras la fabulosa ganancia prometida, se afilien y participen, sin saber que sus posibilidades de obtener aquel monto dependen de que otros entren y ellos puedan ascender a la posición No. 1. Y que su ganancia provendrá de estafarles a aquellas personas el dinero que aportan al afiliarse, sin darle a cambio nada sino la posibilidad de ellas defraudar a otras.

 

 

ES INMORAL E ILEGAL ESTAFAR A OTROS

 

Aunque el afán por el lucro fácil domine a las personas, es válido recordarles que estafar a sus semejantes es inmoral e ilegal. La prevención tal vez tenga poco efecto, pero hay que hacerla para que nadie alegue ignorancia.

 

Más que en códigos legales voy a apoyarme en algunos proverbios del Libro Sabio. Ya en Proverbios 23, 23 nos enseña que “Vale la pena invertir para obtener la verdad, la sabiduría, el aprendizaje y el entendimiento”, y eso hemos hecho en esta serie de artículos dedicados al timo de las “Donaciones Solidarias”.

 

Otra enseñanza válida a recordar está en Proverbios 11,29: “El que perjudica a su propia familia, se arruinará”. Y en Proverbios 11,6 se lee: “Los que engañan quedan atrapado en su propia codicia”. En Proverbios 15, 6 se especifica que “las ganancias del perverso sólo le traen problemas” y el Proverbios 15, 27 vemos que “El que se da a la estafa trae problemas a su familia, pero el que rechaza el soborno vivirá”.

 

Los que participan de este esquema de timar a otros pueden burlarse. Eso siempre antecede a la caída. Ya se lee por igual en Proverbios 20,17: “Sabe bien el pan que se consigue estafando a los demás, pero después será como llenarse la boca de arena”. Y en el mismo capítulo, el 21 reza: “Las riquezas conseguidas fácilmente no llegarán a feliz término”. O el 21, 6: “Si engañas para volverte rico, tus riquezas pronto desaparecerán y te llevarán a la muerte”.

 

Hago las advertencias fundamentándome en La Biblia porque temo más al castigo divino que al humano. Acepto que esto puede generar burlas en algunos necios. Allá ellos. Temo al Señor, que es el principio de todo conocimiento. Y alerto porque es mi deber. Y sé bien que “Lo que más teme el perverso, eso le sucederá” (Proverbios 10,24), a fin de cuentas, “Es mejor ganar poco, pero honestamente, que ganar mucho, pero estafando” (Proverbios 16,8).

 

Si nada de lo explicado hasta ahora lleva a quienes han incurrido en este camino de dolo a rectificar, sepan que el castigo que les vendrá lo tendrán por bien merecido. Y que no tarda.

 

Véalo en Blogger: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/03/el-timo-de-donaciones-solidarias-o-la.html

 

La estafa de los esquemas de donaciones de dinero, tipo “Donaciones Solidarias”

Por Aquiles Julián

“El dinero malhabido no aprovecha;

la honradez salva de la muerte.”

Proverbios 10, 2

 

Miles de jóvenes universitarios de las universidades clase media del país: PUCAMAIMA,UNIBE, INTEC, UNPHU, UCSD y APEC han caído en la trampa de participar en un esquema fraudulento para desplumar incautos: el esquema de donaciones o regalos de dinero, una pirámide financiera que riñe con lo legal, y que implica a más de 12,000 personas en el país en que más de 1,500 de estos esquemas de “donación” están vigentes.

 

Algunos de los jovencitos, muchos de ellos de las escuelas de negocio de estas universidades, involucrados en la estafa, defienden la misma con pasión: es, según ellos, un medio de hacerse con un dinerito. Y acusan a los bancos de estar promoviendo que dicha actividad se prohíba o a las instituciones públicas como la DGII o la Superintendencia de Bancos porque el Estado no está recaudando impuestos.  Llegan a justificar con la ley su despropósito: “No es prohibido regalar dinero a otra persona”, como si de regalar se tratara y no de participar de un esquema ilegal de donación en que los involucrados entran con la esperanza de multiplicar en un altísimo porcentaje su aporte.

 

No les importa, en su afán por el lucro fácil, que muchos pierdan dinero siempre que ellos ganen. Desafían olímpicamente la ley. Y se dedican a incentivar con promesas de ganancias exorbitantes a muchas otras personas para que participen de este tipo de actividad.

 

 

NO ES UN NEGOCIO, ES UN FRAUDE, UNA ESTAFA, UN DELITO

 

Es importante empezar por entender que ese esquema de donación que escandila a los mozalbetes no es una actividad comercial lícita, no es un negocio. Están, por el contrario, participando de una estafa, implicándose en un delito penado por la ley. Es una forma de robo y se están desacreditando como ladrones. Así de simple.

 

Es confuso llamarlo “sistema de negocio”  tal como titula el matutino El Caribe un breve  artículo de la periodista Laura Rojas el sábado 26 de febrero del 2011, que ha dado seguimiento al escándalo que otros medios prácticamente no tratan. No es en forma alguna un sistema de negocio. Es un método de fraude, un medio de estafar las fantasías de alcanzar exagerados beneficios sin trabajar. No debemos llamar negocio al delito, pues insultamos a los que trabajan honradamente. Para alarma de todos, miles de jóvenes dominicanos clase media de las principales universidades del país se han involucrado en una estafa de proporciones gigantescas, se han vuelto delincuentes.

 

Y es que no reciben dinero por prestar un servicio, suministrar un producto o realizar alguna forma de trabajo en beneficio de otros que les pagan por ello, no agregan valor alguno sino que participan de un artificio diseñado para, estimulando la codicia de recibir un volumen grande de dinero sin trabajar, animar a personas a que se involucren en el esquema de donación que han montado en perjuicio de esas mismas personas.

 

En mi página de Facebook publiqué un informe de junio del año 2003 publicado por Lawrence Wasden, fiscal general del Estado de Idaho, EE.UU., de indudable valor por su aporte en la diferenciación de esquemas fraudulentos como las pirámides financieras y los esquemas de donación, de otros tipos de operaciones que sí son  100% legales y moralmente sanas como los negocios de  distribución en red. A este documento se puede acceder por el siguiente link: http://www.ag.idaho.gov/publications/spanish/PyramidsGiftsNetworkMarketingBrochureSpanish.pdf

 

Las especificaciones que aporta el documento del señor Wasden demuestran el carácter delictivo de las llamadas “Donaciones Solidarias” que se realizan a través de las páginas de supuestas compañías como Global Gifting  Connection, GGC, Fast Cash Levels y Give and Take a las que ellos tienen que afiliarse.

 

Como bien explica el fiscal general de Idaho en el 2003 en su documento, los llamados programas de donaciones son un esquema fraudulento. Para empezar no son donaciones, pues el participante espera recibir una gran cantidad de dinero por su aporte. Y el proceso de reclutamiento de nuevos incautos a desplumar es como sigue:

 

Por lo general, un pariente, amigo o conocido le presenta la  “oportunidad”  de ayudarse y ayudarle a sus seres queridos.  Le dirán que usted puede reducir sus cargas financieras  simplemente realizando una “donación” monetaria. A cambio, le dirán que recibirá muchas veces la cantidad de su  donación inicial. Con frecuencia le dirán que una parte del  dinero será destinado a una buena causa. No caiga en este  engaño. Es ilegal. Lo más probable es que usted y sus amigos pierdan dinero. Si suena demasiado bueno para ser verdad, es probable que no sea verdad” (Documento de la Oficina del Fiscal General de Idaho, USA, 2003 citado).

 

Una muestra de su raíz fraudulenta es el manejo anónimo de la página de GGC, que impide ser rastreada hasta llegar a su origen e identificar a quienes la sostienen. Tras la codicia por recibir montones de dinero sin trabajar los participantes se implican suministrando sus números de tarjetas de crédito y otros datos que pueden ser luego utilizados para fraudes mayores en su perjuicio. Hasta ahí llega la candidez de los mozalbetes metidos a “empresarios financieros”.

 

 

COMO DISCERNIR SI ES UNA ACTIVIDAD LEGAL O ILEGAL

 

Algo muy útil que proporciona el documento es que nos permite diferenciar cuándo se trata de una actividad lícita, moral y positiva, de un esquema fraudulento. He aquí algunos de los elementos diferenciadores.

 

  • Los esquemas piramidales dependen de la obtención de dinero de los participantes, no de la comercialización de productos y servicios.
  • Los que se amparan en vender productos,  someten a sus afiliados a acumular un volumen de productos en inventario mayor que el que se puede vender.
  • Imponen cuotas mensuales mínimas obligatorias.
  • Pueden apoyarse en un producto de escaso interés o alto precio, que tiene muy difícil salida, y el dinero proviene del reclutamiento de nuevos participantes.
  • Los beneficios se derivan no de la venta de los productos, sino de la incorporación de nuevas personas al esquema fraudulento.
  • Son compañías sin mucho tiempo en operación. Nacen y se disuelven en pocos años, los suficientes para timar a un gran número de personas.
  • No ofrece garantías de recompra a sus afiliados por el inventario no comercializado o las devoluciones de los clientes.
  • La idea que se vende a los participantes no es la de comercializar productos sino la de reclutar personas.
  • Se transmite la idea de altas regalías y beneficios con poco o ningún esfuerzo y de manera rápida.
  • Hay poca o nula posibilidad de ganar dinero por la comercialización de los productos. Las ganancias se obtienen de reclutar personas que aporten dinero.

 

Y el documento del fiscal general de Idaho, USA, es clarísimo cuando dice: “El mercadeo multi-nivel o en red puede ser una forma legítima para que adquiera productos. También puede ser una manera de formar su propio negocio. Pero al final, es igual que la mayoría de los negocios. El éxito sólo se consigue con el trabajo duro. No existe un atajo para conseguir la riqueza” (documento citado).

 

 

LA PRIMERA PIRÁMIDE FINANCIERA LA INVENTÓ UNA ESPAÑOLA

 

El primer esquema fraudulento conocido tipo pirámide financiera fue fruto del ingenio de una hija del escritor español Mariano José de Larra. Baldomera Larra Wetoret, “la madre de los pobres”, prometía duplicar en dos cada onza de oro que los incautos depositaran en su Caja de Imposiciones. En diciembre de 1876, la estafadora cerró su “negocio” y dejó el pelerío. Cuando por fin la apresaron, dos años después, al descubrir que vivía con falsa identidad en Auteuil, Francia,  la condenaron a seis años de prisión. Tenía 42 años de edad, y ¡los propios estafados clamaron por clemencia para su engañadora!

 

Un siglo después, en los años ´80 del siglo XX en Portugal, María Branca do Santos, doña Branca, “la banquera del pueblo”, desarrolló un esquema piramidal en que pagaba el 10% mensual  a los depositantes. Los medios de comunicación internacionales reportaron sobre el fenómeno de esta portuguesa:  el Figaro Magazine, el Guardian, la revista Newsweek y el  Frankfurter Runsdchau, le dedicaron espacio. La estafadora lusitana pagaba intereses cinco veces superiores a la banca estatal. Más de 600 personas terminaron estafadas con más de 150 millones de dólares y a los 74 años doña Branca terminó en prisión.

 

¿Por qué estos modelos de pirámides financieras son estafas? Porque pagan los fabulosos intereses que prometen con el dinero que van aportando los nuevos participantes  o reinvirtiendo los ya comprometidos en la pirámide, hasta que el fraude madura y ya no entran suficientes incautos y entonces se cae el entramado.

 

En el 2008 en los Estados Unidos se destapa el timo del estafador Bernard L. Madoff, quien  defraudó con más de 50,000 millones a miles de personas y compañías a los que prometía una rentabilidad del 10% al 12% anual si colocaban recursos en Madoff Investment Securities. Él mismo admitió que había implementado básicamente un esquema Ponzi o pirámide financiera.

 

En el 2008 en Colombia también explotó el fraude montado por David Murcia Guzmán, quien implementó una pirámide a la que quiso presentar como un negocio legal. DMG grupo Holding, S.A., su mampara, llegó a tener sucursales en Venezuela, Panamá y Ecuador y planeaba expandirse a Brasil, México y Perú. Murcia Guzmán montó su estafa a través de la “comercialización de tarjetas prepago” (como sucedió con Momentum en su momento, en República Dominicana).  Más de un billón de dólares  fue malversado por David Murcia y sus cómplices en perjuicio de cuatro millones de ingenuos colombianos que creyeron que Murcia tenía el toque del rey Midas para sus ahorros. El gobierno del entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, tuvo que apoyarse en un “decreto de estado de emergencia” para poder intervenir la estructura fraudulenta montada por Murcia Guzmán.

 

Para la época operaba en Colombia otra pirámide financiera: Proyecciones D.R.F.E. (Dinero Rápido, Fácil  y Efectivo), encabezada por Carlos Alfredo Suárez, quien está prófugo de la justicia colombiana. En la segunda semana de noviembre del 2008 Suárez se alzó con el santo y la limosna y hasta la fecha nadie le ha visto la placa.

 

Abundan esquemas fraudulentos como los Fraudes Forex, en que te invitan a que inviertas tu dinero poniéndolo en manos de personas que “te lo multiplicaran en el mercado Forex”.  Y no digamos de otras acciones no menos fraudulentas como los famosos emails en que te anuncian un premio y te piden a qué número  de cuenta bancaria te lo acreditan o el no menos común Timo Nigeriano del político o empresario africano que tiene una fortuna multimillonaria que quiere que el lector incauto le guarde.

 

 

 

EL MONTAJE DE ESTAFAS CONTRA DOMINICANOS INCAUTOS

 

En 1998 el Dr. Julio Hazim y su equipo de periodistas desde el periódico La Nación y su programa Revista 110, pusieron al descubierto la estafa de “Momentum”, una operación fraudulenta en que más de 14,000 dominicanos perdieron alrededor de 116 millones de pesos. El manejo alegre y displicente del caso facilitó a los estafadores escapar del país. Apenas se pudieron apresar a humildes empleados. El timo fue dirigido por un cubano, un mexicano y cinco dominicanos.

 

Los hoyos financieros, estafas a ahorrantes, han caracterizado a la banca privada escasamente sometida a regulación y supervisión. De hecho, los fraudes cometidos en los distintos bancos, compañías de seguro e instituciones financieras nos lo han hecho pagar a todos los dominicanos. Se han protegido a socios de estas instituciones por razones políticas, y se ha dejado en total indefensión a la ciudadanía a la que se ha puesto a pagar los platos rotos.

 

Este último escándalo, que los medios de comunicación soslayan encarar porque implica a los hijos de las principales familias de las clases media y media alta del país, involucrados hasta el cogote en el montaje del esquema fraudulento de las “Donaciones Solidarias”, y que cunde en las seis principales universidades privadas del país: INTEC, UNIBE, PUCAMAIMA, UCSD, UNPHU y APEC, se quiere mantener en bajo perfil, que no se ventile y se airee, que se desmonte discretamente. Una muestra más de la carencia de valores positivos, integridad y decencia que abate a la sociedad dominicana.

 

 

UN ESQUEMA DE TIMO QUE ACICATEA LA CODICIA

 

Las donaciones de dinero es un esquema que acicatea la codicia en jóvenes que se creen genios o nuevos Midas. La página de “Donaciones Solidarias” llega a afirmar lo siguiente, en un español mal escrito, lo que refleja el bajo nivel cultural y académico de estos estafadores:Estas propuestas no son piramides donde solo algunos se benefician. En escencia son cadenas de solidaridad compartida entre lo voluntarios participantes que tengan a bien hacerlo. Si entras a estos programas es porque quieres ganar dinero100% legal seguro rapido y efectivo. Y todos estamos aqui con el mismo proposito: Ganar dinero en efectivo sano y limpiamente.” (Sic).

El sueño de lucrarse sin esfuerzo, de bañarse en dinero, de enriquecer sin que medie el trabajo ni la aplicación productiva durante años, muestra una proclividad a la corrupción y una carencia de valores sanos en los jóvenes universitarios dominicanos. Y esa ausencia de valores positivos se ve agravada por el mal ejemplo gubernamental, de los dirigentes políticos locales que medran del presupuesto nacional y se venden por canonjías y puestos sin escrúpulo alguno. La descomposición moral hace que los jóvenes metidos en pirámides financieras ilegales se sientan autorizados a “buscárselas” timando a sus relacionados.

Una “explicación” de los que participan de la página Global Gifting Connection sobre su papel aclara que “Esta actividad privada no es una comercialización de red, comercialización de niveles múltiples, negocio o actividad comercial. Aquí no hay transacciones de negocios, inversiones y/o accionistas. Es un concepto de equipo de apoyo de personas entre sí para cambiar vidas”.

 

Defiende la función de donar o regalar dinero a otros y lo presenta como altruista, pero la realidad es que no hay ninguna donación. Por el contrario, la persona que se afilia lo hace con la esperanza de que la cantidad enviada se le multiplique de forma sorprendente. Es una forma irregular de inversión, al margen de las instituciones legales, de los procedimientos establecidos. Y como los beneficios proceden del reclutamiento de nuevos participantes y no de ninguna actividad comercial lícita, se trata de un esquema piramidal ilegal y fraudulento.

 

Nada que se haga al margen de la ley termina bien para quienes se involucran en esas acciones deleznables. Y tenemos más que alarmarnos si la ausencia de discernimiento y el afán de lucro rápido lleva a los que serían los próximos profesionales y líderes del país a incurrir en la búsqueda del dinero fácil y el enriquecimiento al vapor por medios fraudulentos. El esquema de donación que se ha popularizado en nuestras principales universidades testimonia la carencia de valores sanos que agobia a nuestra sociedad.

 

Y la complicidad de los padres, la permisividad de las autoridades académicas, el silencio cómplice y otros signos de tolerancia a lo mal hecho nos indican el grado de podredumbre moral en que nos hemos encharcado. Y que pagaremos caro.

 

Véalo en mi blog: http://elblogdeaquilesjulian.blogspot.com/2011/02/la-estafa-de-los-esquemas-de-donaciones.html

 

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